Centros de Impresión
TFL-durst
Primer año de TLF Graphics con la Durst Tau 330 LFS
1 de marzo de 2016



En Enero de 2015, TLF Graphics, un fabricante de etiquetas ubicado en Rochester –New York-, instaló una Durst Tau 330 LFS, una impresora digital inkjet de etiquetas junto al sistema de acabado láser en línea de Spartanics. Un año después, esta nueva ampliación en el parque de maquinaria de TLF ha demostrado ser un valioso activo, superando las expectativas del impresor.

TLF está especializado en la producción de etiquetas industriales, decoración de producto y producción de PLV. Aunque la empresa estaba equipada con cinco máquinas para señalización de gran formato, las etiquetas representaban un 75% del negocio global. Fundada en 1980 como imprenta flexográfica y serigráfica, TLF ha ampliado su planta productiva en más de 15000 m2. Con 114 empleados, la compañía ha crecido hasta alcanzar una facturación de 21 millones de dólares.

Tras visitar varios expositores durante la pasada LabelExpo Americas, la tecnología de Durst impresionó a McJury, director comercial de TLF, hasta el punto de que la empresa norteamericana compró la Tau 330 LFS del expositor. “Cuando vimos la Tau 330, pensamos que era justo la herramienta que nos encajaba para cerrar la brecha entre la maquinaria tradicional y la digital”, señala McJury.

Diseñada para aplicaciones de etiquetas y packaging, la TAU 330 LFS es el único sistema digital UV inkjet en el mercado con modo de impresión de alta definición y puede ser configurada con las nuevas tintas inodoras y de baja migración, que se ajustan a las normativas para embalaje primario de alimentos y para aplicaciones farmacéuticas. Esta capacidad expande la gama de aplicaciones posibles y abre nuevos nichos de mercado y aumenta las oportunidades de negocio para los impresores de etiquetas y packaging. El acabado en línea, el láser de spartanics de 1000 w, ofrece una calidad de corte superior sobre un amplio rango de materiales, manteniendo el ritmo de hasta 48 m/lin min. y los cambios de trabajo automáticos permite gestionar múltiples trabajos y manejarlos en la misma tirada sin hacer paradas entre cambios de tirada o de acabado.

Adquirida en Septiembre de 2014, la impresora comenzó a producir en enero de 2015. Un año después, McJury señala que la Tau 330 LFS ha superado sus expectativas. El objetivo era absorber desde el digital lo que antes era producido por la serigrafía. “De hecho, –señala- han aparecido nuevas oportunidades de negocio. Se corrió la voz sobre nuestras nuevas prestaciones: velocidad de impresión, rendimiento de la tinta y la calidad de la tinta blanca que es insuperable”. La Tau 330 de TLF destaca por sus posibilidades de producción, no sólo por el valor añadido que aporta la posibilidad de imprimir dato variable y la alta calidad de las etiquetas, sino también por la duración de los productos –que es extremadamente importante para muchos de los clientes industriales de etiquetas de TLF-.

“Tenemos clientes que requieren tanto dato variable como durabilidad. Puedes imprimir dato variable en otras impresoras, pero la impresión no es duradera. Esto es lo que hace de la Tau 330 en la solución ideal para cubrir nuestras necesidades“, señala McJury. La tecnología de Durst está abriendo nuevos nichos de mercado para TLF. McJury explica: “No nos hemos dirigido hasta ahora al sector del packaging alimentario, pero con nuestra nueva capacidad para imprimir blanco opaco sobre materiales PP, los clientes de estos segmentos se están acercando”.

Con un ahorro significativo, McJury enfatiza que una vez transvasó el trabajo serigráfico a la Tau, los ahorros en costes resultantes y el aumento del margen superaron las expectativas. “Tuvimos un trabajo de 10000 copias – un etiqueta de seguridad a tres colores que producíamos en serigrafía-. Entre las demandas de nuestro cliente, una de las principales, es que tenía que ser una etiqueta muy resistente; así que como no podíamos hacer la tirada en flexo, lo intentamos con la Tau. Una vez configuramos la máquina e hicimos el trabajo, la diferencia entre la serigrafía y el resultado ofrecido por la Tau fue asombroso. Con nuestra tecnología serigráfica, este trabajo se realizaba desde el arranque al acabado en 69 horas. En la Tau, sólo nos llevó 16 horas”, señala McJury y añade: “Una tirada de 2500 unidades A3 llevaba 17 horas en la otra máquina, incluyendo acabado. En la Tau, sólo lleva tres horas con la laminación en línea –ahorramos 14 horas y 2100$-”.

En el transcurso de este primer año, TLF ha producido 750 trabajos en la Durst Tau 330. “Con esta carga de trabajo, la Tau ha producido cerca de los 800.000 $ en facturación. Creemos que cuando trabajemos a dos turnos completos podemos manejar unos 3 millones de dólares de facturación al año”, señala McJury.

En TLF, los trabajos digitales han crecido más del 5% respecto al año anterior. “Nuestro mundo gira sobre pequeñas cantidades, entregas rápidas y precios altamente competitivos. Antes de la Tau 330, no teníamos ningún equipo que nos distinguiese, sólo éramos rápidos. Pero, “con la velocidad que nos ofrece la Tau 330, la opacidad del blanco y el acabado láser en el línea, ahora tenemos una ventaja competitiva en el mercado de las aplicaciones industriales y duraderas”, señala McJury y añade: “hace un año, encontramos una herramienta que pensamos que sería suficiente para ocupar el espacio entre la serigrafía y la flexografía. Lo cierto es que, además de transvasar parte de los trabajos que llegaban a la serigrafía hacia la Tau, han aparecido nuevas oportunidades de negocio y estamos experimentando importantes ahorros, tanto en tiempos de producción como de costes”.

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